Cave tuvo la certeza de que se iba a vomitar con aquel olor.
Verónica olfateó con mas ánimo, pero seguía sin detectar nada más que la humedad.
-Debe ser el olor que buscamos ya que, estoy completamente segura de que no lo siento- dijo, y miró a Cave extrañada.
-¿Estás bien, amigo?- le dijo poniéndose de cuclillas.
-Sí, no pasa nada, es solo que esta peste es insoportable, la persona que lo posee es en verdad mala, estuvo aquí por mucho tiempo, tuvo a la víctima secuestrada, sea quien sea, no me explico esta peste sin otra razón, al salir al exterior espero que el olor se vuelva menos fuerte, y con el viento podré canalizar la búsqueda-
-¿Cómo el viento?-
-Sí, lo liberare al viento y podremos seguirlo, irá de vuelta con su dueño-
-Entonces propones ir ahora mismo ¿No?- respondió ella.
-Eso si no tienes algún inconveniente- le propuso Cave.-Podemos irnos esta misma noche, acabate el chocolate, necesitas energía, haremos esto rápido-.
La chica se subió el abrigo, se amarró el pelo y lo escondió de nuevo bajo el gorro, extrajo los guantes de lana de su mochila y se los puso, mientras se comió el resto del chocolate a mordidas enormes:
-Vamos, ya estoy lista, que el frío era lo que me iba a matar a mi-
Salieron de la vieja casa del terror y Cave suspiro liberando el olor.
-¡Vamos! ¡A mi lomo! ¡Y sujetate bien!- le grito a la chica, esta saltó y se abrazó a el, y salieron velozmente hacia el olor que solo Cave veía alejarse como una espiral a toda velocidad, se metía justo detrás de la feria, hacia el bosque , saltaron las mallas protectoras, y se adentraron a toda velocidad a la penumbra de este, decididos a no perder la pista, al cabo de unos minutos de saltos entre follaje espeso (y de muchos insectos y ramitas estrellados en la cara de Verónica) salieron a un campo bajo, Verónica suspiro aliviada, y Cave pudo avanzar menos trabajosamente por varios metros de persecución intensa, entonces verónica divisó a unos metros una casa vieja y decrépita, que se imponía al horizonte, parecía tan abandonada como la feria, y entonces tuvo la sensación de estar en un mundo donde el tiempo había castigado a los recuerdos, obligándolos a pudrirse en la madera, a oxidarse en el metal, a borrarse en la pintura, y a fundirse con la humedad, y se sintió aliviada por haber rescatado aquel recuerdo con su madre, y ahora tenerla tan fresca en la memoria de nuevo, sintió que los ojos se le inundaban de lágrimas cuando Cave frenó a metros de la casa. La chica se limpio las lágrimas con el abrigo y saltó suavemente de su amigo.
-Es aquí- le dijo el susurrando. -Al suelo.
Verónica se acostó en el pasto y aguzó la mirada, la vieja casa constaba de dos pisos, una vieja construcción con aires góticos y dos ventanas enormes y alargadas al frente, parecían dos ojos vacíos, como las cuencas de un cráneo seco, observo la primera tan oscura como la profundidad del bosque, entonces detectó una pequeña luz en la segunda.
-Cave, hay algo ahí, una luz, mira- dijo apuntando con el dedo. -¿Que te parece que es?-
-Quedate aqui, iré a revisar- le respondió el y antes de avanzar agregó- Si es seguro, te llamo- se hizo algo más pequeño y avanzó a la casa, al llegar a la ventana saltó a su marco y observó.
Verónica permanecía helada en el pasto, el frío le congelaba los huesos a pesar del abrigo, el vaho de su boca la hacia parecer un tren de vapor humano, y sintió miedo. Levantó la mirada y vio que Cave aun revisaba la ventana y se descolgó la mochila, rebuscó en su interior y sacó al pequeño oso azul que había llevado consigo y lo metió dentro de su abrigo, cerca de su pecho, aun sin entender porque la hacia sentirse segura.
-Estupido Teddy- mencionó confundida y lo apretó a su pecho. Entonces escuchó a Cave decir su nombre, se paró y avanzó algo encorvada en silencio hacia el.
-Promete que seras valiente- le dijo a la chica susurrando cuando esta estuvo de rodillas a su lado.
-Cuando estaba en el vientre de mi madre, flotaba en valentía- respondió ella sonriendo nerviosamente.
-Observa- respondió Cave y movió la cabeza hacia la ventana.
Verónica observo con los dedos sobre el marco y descubrió que la luz provenía de una vela, sobre una mesa, iluminaba a penas lo que parecía ser un estudio, paseo la mirada en la alfombra de rombos que adornaba el suelo y al llegar a la esquina casi se le sale el corazón del pecho. Una niña rubia de escasos diez años los miraba asustada, estaba atada en un nudo que conectaba sus manos con sus piernas y permanecía sentada, su aspecto era sucio y descuidado y tenia los ojos hinchados de tanto llorar, parecía que gritaba pero una mordaza impedía que algo se oyera.
-¡Cave! ¡Es una niña!- dijo alarmada. -¡Tenemos que ir por ella!-
Cave respondió:
-Lo se; No lo entiendo, el olor vino hasta acá, pero no detectó mas presencia que la de esta nena, la cual no parece ocultar nada, es una presencia débil y asustada-
-Entonces- contestó ella apresurada- probablemente el asesino esta cerca de aquí porque la dejó a la vista de quien sea, que este lugar sea tan macabro y retirado le pudo dar la confianza, por lo que probablemente salio rápido, es nuestro momento, entremos por ella, ambas cabemos en tu lomo, con ella a salvo será mas fácil que lo elimines a él-
Cave asintió.
-Ve por una roca- le dijo -Tenemos que romper el cristal.
-¿Y por que no te transformas?-
-Recuerda que como monstruo soy visible a quien sea, esta niña podría asustarse aun más-
Verónica asintió y corrió hacia el pasto y buscó apresuradamente una roca que cupo en su palma abierta, regresó y le dijo a Cave: -Atrás- y golpeó el cristal que viejo como era, se partió al instante con un ruido sordo y vacío, se abrió un espacio de cuarto de ventana, suficiente para que entrara ella con sumo cuidado, metió una pierna después de retirar los pedazos filosos de cristal del borde y después metió el cuerpo, por último y ya dentro solo metió la pierna restante, Cave tan solo saltó y cayó a su lado, la chica miró el lugar para comprobar que estaba vacío, a pesar de que Cave confirmó que así era y avanzó a la niña que se movía alarmada, comenzó a desatar el la mordaza apresurada.
-Por favor no grites, vengo por ti, a salvarte- le dijo y antes de quitar la mordaza le dijo con voz amistosa-¿Prometes no gritar?-
La niña asintió con la cabeza y Verónica saco la mordaza de su boca, la niña tomó una bocanada de aire y dijo con voz temblorosa:
-Llevenme con mamá-
Verónica estaba a punto de decir algo como "Eso haré, tranquila" cuando detecto que la chica dijo "Llevenme" se suponía que solo ella podía ver a Cave.
-Solo estoy yo, aquí- le dijo nerviosa.
-No, estas tú y tu amigo el conejito- le respondió la niña, Verónica y Cave no pudieron disimular su asombro, ya que la chica veía exactamente al lugar en el que Cave estaba.
-¿Puedes ver al conejo?- le dijo pasmada.
-Sí, es muy bonito- respondió ella con voz queda.
-Cave, acercate- le dijo Verónica y Cave avanzó receloso hacia ellas, la chica se puso de cuchillas a desatar los nudos- Se llama Cave y es mi... -se detuvo en seco al notar que la chica no estaba atada en realidad, sino, solo tenia las cuerdas encima, montadas de tal forma que parecía que lo estaba -¿Que carajo?- dijo -Cave, esta perra no esta...
Entonces la niña rubia se puso de pie de un salto y las cuerdas cayeron como si nada al suelo, empujó con una mano, la chica cayó sentada abruptamente.
-¡Es ella Verónica! ¡Es una bruja, oculto su energía! ¡Fue una trampa!- gritó Cave alarmado y la niña rubia se lanzó sobre el con un gruñido a una velocidad sorprendente, lo tomó de las orejas y lo azotó contra la pared con fuerza antes de que el pudiera defenderse. Cave cayó al suelo sin moverse, completamente inconsciente.
Verónica se puso de pie rápidamente gritando el nombre de su amigo alarmada, pero la niña la empujó de nuevo, ahora hacia un librero, la chica se azotó con fuerza y cayó boca bajo con una leve lluvia de libros sobre ella, levantó la mirada sólo para ver como la niña rubia se iba cayendo a trozos de carne viva, y de su interior salia una criatura, con cara de cuervo y cuerpo de mono, era una aberración de poco mas de metro y medio, la chica sacudió la cabeza para espantar el aturdimiento y no dejar que el horror de la visión la hiciera estúpida y se puso de pie rápido sintiendo como su labio sangraba, lanzó una enciclopedia de las que habían caído sobre ella hacia el cristal de la ventana, la enciclopedia se estrelló contra ella e hizo añicos el cristal, tomó a Cave y saltó por la ventana, la criatura la siguió después de lanzar un graznido, salto también hacia la ventana y el resto del cristal se hizo añicos tras ella, Verónica corrió a toda velocidad hacia el bosque, pero al voltear la mirada, el monstruo se abalanzó sobre ella, ambos cayeron rodando por el pasto, pero Verónica rodó más lejos por la fuerza de impacto y se precipito a una pequeña depresión que desembocaba a un claro, cayó rodando y apretó los brazos con fuerza para no soltar a Cave, por lo que su cuerpo recibió los golpes de la caída directamente, sola algunos fueron levemente amortiguados por la mochila, el monstruo rodó unos metros mas lejos de ella y chillo aturdido, Verónica se arrastró detrás de un tronco caído que la ocultaba temporalmente del monstruo, deposito a Cave en el suelo, se descolgó la mochila sintiendo como la sangre de su labio inundaba toda su boca y como varias partes de su cuerpo estaban hirviendo y latían de dolor, abrió la mochila con rapidez y depositó dentro a su amigo, la cerró y tomo varias ramas y trozos de madera sueltas para cubrirla. Había puesto a salvo a Cave.
El monstruo se puso de pie y bajó por la depresión a gran velocidad.
-Luces sabrosa- le dijo aún con la voz infantil. -¿Donde estas preciosa?-
-Así que eras una bruja, y mataste a todas esas niñas- dijo la chica en voz baja mientras se ponía de pie temblando, sintiendo un dolor en el tobillo y luchando por no quebrarse de miedo y asombro.
El monstruo comenzó a avanzar hacia ella al verla.
-Tus novios te dejaron porque eras una bruja con ellos- le gritó Verónica, y al reír sintió una punzada de dolor en la boca y se abrazó al recuerdo de su madre en las tazas giratorias y de la tibia sensación que le producía, porque supo que estaba perdida e indefensa; Intentó correr al bosque pero el tobillo le devolvió un dolor agudo y cayó al suelo, el monstruo brinco sobre ella y la chica gritó de dolor, la bruja la golpeo y Verónica rodó sobre el pasto para caer boca arriba, el monstruo levantó el brazo avanzando hacia ella y lanzo un rasguño, el abrigo de la chica se rasgó y el oso Teddy cayó a su lado, Verónica lo apretó con la mano y se pudo poner de pie tambaleante.
-Podría escoger muchos insultos hacia ti, pero creo que puta bruja es el mejor ¿Entiendes?- le dijo con voz débil pero aun cargada de desafío y no queriendo ceder ante la eminencia del peligro, el monstruo le tomó el brazo con fuerza y el dolor le hizo abrir los dedos, Teddy cayó al suelo, lanzó a Verónica y esta cayó de espaldas sobre un montón de rocas camuflajeadas entre musgo y pasto, pegó un alarido de dolor encorvada.
-Oso, oso, mentiroso- dijo la bruja burlonamente mientras recogía a Teddy del suelo y agregó- Antes de comerme a mis niñas primero les mutilo la esperanza.
Verónica se incorporó llena de dolor sólo para ver con horror como el monstruo despedazaba a Teddy con el pico.
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