El resto de mi vida se concentra en momentos que no entiendo, sin más vago solo, bebo café solo, ansío compañía pero es un secreto, todo solo.
Caminamos pensando siempre a futuro, no dormimos porque nos preocupa nuestro mundo, estoy bien, luego mal, bien, mal, y al final... Bien mal.
Me conozco, pero no tanto como a ti, ese es mi error.
Te pienso, como un mañana, un etcétera, los nervios del primer día, los animales aplastados en una carretera.
Ámame, dijo el frío al calor, el armario se volvió loco...
Para los demás siempre estoy bien, es que es mi misiva, que no se metan.
Tengo nauseas, te extraño, quiero verte... Te odio.
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